Prev Next

UCDM Lección 212: Repaso VI: Parte 12 No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó

1. (192) Tengo una función que Dios quiere que desempeñe.
2 Busco la función que me ha de liberar de todas las vanas ilusiones del mundo. 3 Solamente la función que
Dios me ha dado puede ofrecerme libertad. 4 Eso es lo único que busco y lo único que aceptaré como mío.
5 No soy un cuerpo. 6 Soy libre.
7 Pues aún soy tal como Dios me creó.

COMENTARIO DE JESÚS CANALIZADO POR TINA SPALDING
Vosotros sois de hecho seres bendecidos. Yo soy aquel que conoces como Jesús. Tu propósito en esta Tierra es eliminar de tu mente todo lo que no es amoroso. La falta de amor se manifiesta en tu sistema de guía emocional como una emoción negativa. Siempre que sientas una emoción negativa, puedes estar seguro al 100% de que has tenido un pensamiento de miedo o poco amoroso sobre ti mismo, alguna cosa o sobre alguien más. Tu sistema de guía te está diciendo: «Tú estás hecho de amor. Esto no es amoroso».
Es muy simple, queridos, y ustedes lo hacen tan complicado. Tu propósito aquí es— a través de la práctica del perdón— regresar a Casa. Entonces, ¿cómo es la práctica del perdón el dispositivo mediante el cual regresas a Casa? El perdón te ayuda a comprender que aquí sólo experimentas tu propia consciencia. Sí, parece que todo tipo de personas, lugares y cosas te causan problemas, pero esos problemas surgen de tu propia mente. Ese es el único lugar donde existen. Todos los sucesos son neutrales hasta que te cuentas una historia de desamor, de juicio o de separación sobre ellos, y en esa historia, sufres.
Sí, hay momentos en tu vida en los que tendrás dolor físico— un pie roto o dar a luz a un bebé, este tipo de cosas— pero el sufrimiento es siempre opcional. Sufrir significa que has olvidado tu propósito aquí, que es perdonar y eliminar de tu mente lo que no es amoroso y permitir que el Espíritu Santo traduzca tu interpretación en el verdadero significado de esta experiencia.
Todos estamos contigo para apoyarte en tu viaje, pero no podemos tomar decisiones por ti. Sólo tú puedes permitirte tus pensamientos de miedo y pensamientos de juicio sin impunidad. Hay, por supuesto, una consecuencia, y es el sufrimiento. Nunca serás castigado por lo que haces cuando te equivocas. Nunca serás castigado por estar confundido. Nunca serás castigado por no saber qué hacer. Por eso te traemos hoy esta información— para que estés seguro de que el poder yace dentro de tu mente.
El poder para dejar de sufrir es tuyo y sólo tuyo. Nosotros sólo podemos hacer brillar la luz en la solución. No podemos obligarte a tomarla.
Yo soy aquel que conoces como Jesús, y te hablaremos mañana.

Leave a Comment