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UCDM Lección 201: Repaso VI: Parte 1 No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó

1. (181) Confío en mis hermanos, que son uno conmigo.
2 No hay nadie que no sea mi hermano. 3 He sido bendecido con la unicidad de la que gozo con el universo y
con Dios mi Padre, el único Creador de la totalidad que es mi Ser, eternamente uno conmigo.
4 No soy un cuerpo. 5 Soy libre.
6 Pues aún soy tal como Dios me creó.

COMENTARIO DE JESÚS CANALIZADO POR TINA SPALDING
Vosotros sois de hecho seres bendecidos. Yo soy aquel que conoces como Jesús. Todas las pruebas y tribulaciones por las que pasas en tu vida diaria ocurren porque estás tratando de ser algo que no eres.
Estás tratando de ser aceptado socialmente. Estás tratando de ser lo que tus padres te enseñaron que fueras. Pero no estás escuchando tu sistema de guía. No estás escuchando esa verdad profunda dentro de ti que es amor, alegría, creatividad y autoexpresión. La libertad, la autoexpresión y el amor— esos son los objetivos que deberían ocupar tu mente.
Tú eres como Dios te creó. No eres un error. Has venido aquí a esta dimensión, a esta significativa experiencia 3D que llamas tu vida, la cual es un desvío hacia el miedo. Es un desvío hacia algo que no es tu hogar natural. Muchos, entre ustedes, se dicen: «Yo no siento que pertenezca a aquí. No siento que mi familia sea la correcta. Casi me siento como si me hubieran dejado caer en el lugar equivocado». Te sientes así porque aquí no estás en casa. Te has ido muy lejos de Casa.
Me viene a la mente la historia del hijo pródigo. El hijo deja la casa de su padre y se va a una gran aventura. Pero, en algún momento, se cansa y se rinde, pierde todo su dinero, y quiere volver a casa. Aquí es donde está la mayoría de ustedes ahora mismo. Has tenido tus aventuras. Has perseguido muchos ídolos en el mundo, y aún no has encontrado la felicidad que buscas. Ahora quieres volver a casa, pero tienes miedo. Te has perdido en el desierto. Estás confundido. Para esto es este texto: es el dulce mapa para ir a Casa.

No te pueden llevar a Casa rápidamente porque has elegido hacer este largo y arduo viaje, este desvío hacia el miedo. Nunca se anulará tu libre albedrío. Es muy importante que entiendas esto. Algunos de ustedes caen de rodillas en la desesperación y suplican: «Por favor, llévame a Casa. Ya no quiero estar aquí». Pero estás aquí por tu libre albedrío. Eres poco amoroso debido a tu libre albedrío. Se necesita un poco de educación para que veas que todo el sufrimiento que experimentas viene de distorsiones en tu mente en las que crees y las cuales continúas practicando a lo largo de tu día.

Estas suaves lecciones rehabilitan tu mente y reclaman tu soberanía. Debes hacerlas por tu propia elección. Nosotros no podemos hacerlo por ti, porque nosotros nunca te quitaremos tu libre albedrío. Es uno de los mayores regalos que tienes: elegir la experiencia que quieres tener.

Puedes hacer que este sea un viaje más agradable eligiendo el amor tan a menudo como sea posible y perdonando tan profunda y frecuentemente como sea posible. En muy poco tiempo, empezarás a ver las transformaciones que traen estas prácticas. Si continúas estas prácticas a lo largo de los años, poco a poco irás borrando todos los ídolos y las ideas de falta de perdón de tu mente, y llegarás a una profunda e inmensa paz, así como la aceptación de ti mismo tal y como eres. Te das cuenta que Dios te creó: un hermoso ser sagrado que es inmensamente creativo, amoroso y amable. Eso es lo que quedará al final de este largo proceso, al borrar de tu consciencia todo lo que no es verdad, y que ya no quieres seguir cargando.

Yo soy aquel que conoces como Jesús, y te hablaremos mañana.

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